Areté con tu nombre, tu voz y tu material: un espacio donde tus clientes piensan con tu método entre un encuentro y el siguiente. Vos ves cómo avanza el grupo —nunca lo que escribe cada uno.
Lo que se abre en una sesión necesita seguir pensándose. Pero hasta el próximo encuentro, tu cliente queda solo con la rumiación de siempre.
Tu presencia no llega a todos todo el tiempo. Acompañar a más gente, y mejor, choca con las horas que tenés en el día.
Entre sesión y sesión no tenés señal de en qué anda el grupo: qué temas pesan, quién se enganchó, quién se perdió.
Areté trabaja justo ahí: extiende tu método al día a día de tus clientes —con tu voz— y te devuelve una lectura del conjunto. No te reemplaza: te multiplica.
Le ponés nombre, color y logo, y elegís su tono y su forma de responder —más socrático o más explicativo, más sobrio o más cálido—. Tus clientes ven tu marca, no "Areté".
Subís tus documentos, marcos y clases. Tu mentor responde desde lo tuyo. Elegís: solo tu material, o todo el corpus de Areté más lo tuyo.
Conversás con tu mentor y lo ajustás hasta que suene a vos. Cuando está listo, compartís un link y tus clientes entran solos.
Con tu material y tu enfoque, tu mentor sostiene la conversación con el método que vos enseñás —entre sesión y sesión, sin que tengas que estar—. Vos seguís siendo el coach; Areté es tu eco.
Cifras de ejemplo. Ves patrones del conjunto para guiar tus sesiones —nunca una conversación individual.
Llegás a la próxima sesión sabiendo qué le pesa al grupo. Sin leer una sola conversación. Es un termómetro, no una mirilla.
Creamos tu espacio de coach. Le ponés nombre, marca y tono, y subís tu material. Sin instalar nada: todo corre en el navegador.
Conversás con tu mentor, lo afinás, y cuando estás conforme, queda listo para tus clientes.
Cada uno entra con su email y un código de un solo uso. Su espacio de pensamiento es privado.
Ves participación, temas y decisiones del conjunto, en tiempo real y agregado. Llegás a cada sesión con contexto.
Si acompañás procesos —de decisión, de aprendizaje, de cambio— Areté Coach extiende tu trabajo al tiempo en que no estás. Con tu nombre.
Gratis para los primeros coaches. Activás tu espacio sin costo durante el lanzamiento, con acompañamiento de Claudia para dejarlo con tu voz. Después, USD 120 a 60 por persona al año según el tamaño de tu grupo —lo absorbés o lo sumás a tu tarifa—. Sin tarjeta, sin permanencia. Y como fundador, estrenás cada nueva función antes que nadie.
No. Las conversaciones individuales no las ve nadie —ni vos, ni nosotros—. Tu panel muestra solo patrones agregados y anónimos del grupo. Es un termómetro, no una mirilla.
Al contrario: te extiende. Sostiene tu método entre sesiones, con tu voz, para que tu trabajo no se diluya. Vos seguís siendo el coach; Areté es tu eco en el día a día de tu cliente.
Tu material (clases, marcos, documentos) y una idea del tono que querés. Nosotros activamos tu espacio, lo configuramos con vos y lo dejamos listo para compartir con un link. No hay que instalar nada.
USD 120 a 60 por persona al año, según el tamaño de tu grupo. Lo absorbés o lo sumás a tu tarifa. Durante el lanzamiento, tu espacio es sin costo para los primeros coaches, con ese precio congelado para después. Lo conversamos en la llamada, sin compromiso.
Coordinamos una llamada, activamos tu espacio y lo dejamos sonando a vos. Sin instalación, sin permanencia.